Iteración

14-12-2002

Es el desplomarse continuo
de las palabras recién pronunciadas,
el tropiezo repetido
en los balbuceos
que se cuelan por debajo de las puertas
y el resquicio moribundo
por donde asoman los monstruos
que me encadenan a mi sombra.

Rumio historias ya contadas,
vividas repetidas veces
en la cimbreante cintura
de mi llanto
y escucho
rumores subterráneos que cosquillean
a través de mis desnudos pies.

Escarbo con mis uñas
en los túneles donde escondo
las historias brumosas
y las hermosas manos
que me acarician
en sueños.

Hasta el fin

29/12/2002

Entre las olas de tus caricias
se sumerge el destino
encaprichado
de los míos y de tus labios;
invadiendo los recodos de nuestro aliento
con oscuros
presagios
que se precipitan en el abismo de nuestro pecho.

Miradas.

Deseo.

Rincones sinuosos
por donde se arrastran trastabilantes nuestras almas.

Esquinas rotas

impregnadas de silencios casuales
por donde resbalan
los últimos besos.

Sin embargo soñamos
con una cascada de penumbras resinosas
donde nos bañamos
desnudos
hasta el fin de los tiempos
y los espacios.

Alborada

17-10-2001

Gotean silencios escarchados
entre las sombras
y los grillos se ocultan
para alejarse de sus propios
asonantes chirridos.
Bajo las piedras se escabullen
las fosilizadas alas de la noche
esperando el abrazo de los éritros
del amanecer rugoso.

Azulea el lapislázuli de las últimas horas
y, naufragando en la madrugada,
se refleja en los ojos de los murciélagos
embrumando sus violáceas miradas
en mi mirada.

Entretanto, yo
doy vueltas entre mis almohadas
y escucho el apocalíptico refulgir
de las metálicas hojas
de los álamos,
mientras reflejan los neones que ya se extinguen
en el envés de sus hojas verdes.

Venus se mece junto a la luna
y mi velar ejerce de vigía,
de faro para la nada y para el transcurso
de la alborada flotante
entre el viento
y el latido constante
de mis sentimientos arrítmicos.